sábado, 12 de octubre de 2013

Crecieron todas las semillas de tu carta, vieras qué hermoso prado.. los abrazos crecieron sanos y fuertes rodeando mi cintura, crecieron besos en mis pies (¿sembraste besos para mis pies o fue un error del viento?). Te espero convertida en Luna.

Querido Rey de la Cabina:
¿por qué llamamos amor al amor?
con lo que cuesta, con lo que duele,
con lo que tarda, con lo que arde,
con lo que falta, con lo que quema,
con lo que ausencia, con lo que tiene,
con lo que viene, con lo que ahueca,
con lo que silencia, con lo canta,
con lo que arrulla, con lo que leche,
con lo que vibra, con lo que abraza,
con lo que olvida, con lo que vida,
con lo que pajarito, pajarito,
caracolito tan poco mío y de nadie.
Yo, que nunca te tendré.
Y aunque no te lleguen mis correos
te escribo,
y aunque no sepa si los lees,
te escribo.