sábado, 21 de marzo de 2015

Cuando el 152 se vuelve un bajón

Me levante, me cambie.. di vueltas, te mire un rato y llore otro. Guarde las cosas, volví a mirarte porque realmente sabia que quería estar ahí y no acá, tampoco en el micro, ni en el plaza.. en mi casa tampoco, quería quedarme ahí y no moverme; quería estar ahí y sentirme entera. Entonces me fui, con mas dolor.. y viéndote la cara.. así no funcionan las cosas, creí que me llevaba todo.. y creo que me deje parte de mi allá, en el living de tu casa, en la esquina del micro, en tu mano. Sentí la mochila tan liviana porque había dejado todo lo que no es material o necesario allá esperándome.
O no.

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